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sábado, 11 de abril de 2015

Esta es la realidad científica del cigarrillo electrónico


Esta es la realidad científica del cigarrillo electrónico

La American Heart Association ha publicado un completo estudio sobre el cigarrillo electrónico, un dispositivo cada vez más popular que trata de ser un sustitutivo del cigarrillo tradicional y que teóricamente ayuda a abandonar el consumo de tabaco.
El cigarrillo electrónico hace uso de un líquido que contiene glicerol, propilenglicol, nicotina y, por último, ciertos extractos de hierbas o elementos alimentarios que le dan a cada versión un sabor característico. El consumidor de estos cigarrillos aspira el vapor generado por estos dispositivos, que trata de emular la sensación de fumar un cigarrillo tradicional y que ha dado pie al nombre que se le da a los fumadores de cigarrillos electrónicos: vapeadores.
La industria tabaquera apuesta por el vapeo
El cigarrillo electrónico fue inventado en su actual versión por el farmacéutico chino Hon Lik, que comenzó a comercializar su cigarrillo electrónico Ruyan en mayo de 2004. Su popularidad fue creciendo y extendiéndose internacionalmente, y la patente acabó siendo adquirida en 2013 por la tabaquera Imperial Tobacco, que la compró por 75 millones de dólares.
cigarrillo electronico

El interés de la industria tabaquera por los cigarrillos electrónicos es patente: hoy en día la mayoría de grandes marcas ofrecen productos de este tipo, y por ejemplo en nuestro país ya existen más de 3.000 tiendas que comercializan equipamiento para vapear, sin contar, como indican en la Agencia Sinc, a los estancos que también distribuyen estos productos.
El objetivo del estudio de la American Heart Association es precisamente situarse como una de las referencias a la hora de evaluar la exposición tóxica de estos cigarrillos, sus riesgos individuales, y los efectos en la salud. También es necesario según ese estudio determinar el riesgo para los no fumadores (los "vapeadores pasivos", como ya se les llama), y, obviamente, tratar de confirmar si estos cigarrillos realmente ayudan a dejar de fumar o al menos reducen los riesgos para la salud en aquellos que los adoptan en lugar de los cigarrillos tradicionales.
Uno de los problemas a los que se enfrenta este y otros estudios es la continua evolución de estos productos: "los cigarrillos electrónicos cambian deprisa, y muchos de los resultados de estudios de productos antiguos podrían no ser relevantes para la evaluación de productos más novedosos que podrían ser más seguros y más eficientes como dispositivos para el suministro de nicotina", indican en ese estudio. Y aún así, muchos esfuerzos van dirigidos a tratar de estudiar y regular un mercado aún en pañales.
Lo demuestra el propio Parlamento Europeo, que "a mediados de marzo revisaron la Directiva 2001/37 sobre productos del tabaco para incluir, entre otros, a los cigarrillos electrónicos", indican en Sinc.
Cada país miembro de la UE puede tomar ciertas decisiones para regular su uso, y en España se han adoptado precisamente medidas para "prohibir el uso de cigarrillos electrónicos en edificios públicos, hospitales o zonas infantiles", además de restringir la emisión de anuncios en horario diurno. La Ley Antitabaco en nuestro país se cura en salud -y nunca mejor dicho- y adopta una postura precavida respecto a unos productos que ya han comenzado a dar algunos sustos.
La neumonía lipoidea es, según los datos que tenemos, el riesgo al que podrían enfrentarse los vapeadores. Aunque apenas ha habido casos confirmados, este mes de marzo se produjo uno en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña. Los médicos achacaron los nódulos adiposos en los pulmones del panciente a la glicerina vegetal presente en el líquido del cigarrillo electrónico, pero puede que el cigarrillo electrónico solo fuera parte del problema, y algunos sugieren que pudo haber otros factores implicados en estos problemas. Por ejemplo, el ácido oleico que una señora con un caso de neumonía lipoidea ingería como parte de su tratamiento del asma.


Riesgos para la salud
El estudio de los riesgos para la salud es sin duda uno de los pilares de un estudio que comienza estudiando la llamada citotoxicidad. Uno de los estudios incluidos como referencia evaluó el comportamiento de los fluidos de recarga de estos cigarrillos electrónicos frente a tres tipos de células: los fibroblastos de los pulmones humanos, las células madres de los embriones humanos, y las células madre del sistema neural de los ratones.
cigarro electronico

Los autores determinaron que la nicotina "no causó citotoxicidad, y que ciertos productos fueron no citotóxicos en los fibroblastos pulmonares pero sí en ambos casos de células madre, y que la citotoxididad estaba relacionada a la concentración y número de aromatizantes utilizados". Las conclusiones son algo confusas, pero parecen destacar la preocupación por las mujeres embarazadas que hacen uso de estos cigarrillos electrónicos.
En esos riesgos influye la absorción de nicotina, que según un estudio de 2010 era menor que en el caso de los cigarrillos convencionales. Sin embargo, un estudio reciente mostraba que esa absorción era similar, quizás por la evolución de estos dispositivos y la "topografía de los vapeadores". Las conclusiones de nuevo parecen contradictorias, y el estudio alude a la "necesidad de la regulación de los productos en términos del suministro de la droga y sus efectos, así como al funcionamiento y etiquetado de los dispositivos".

¿Ayuda el cigarrillo electrónico a dejar de fumar?
Las pruebas clínicas realizadas en diversos estudios citados en el informe de la American Heart Association trataron de encontrar respuesta a otra de las grandes preguntas. ¿Sirven los e-cigarettes para dejar de fumar?

realidad
Conclusiones
Las conclusiones del estudio reflejan el interés que las tabaqueras están teniendo en promocionar estos productos, como ya hicieran con los cigarrillos en los años 50 y 60 del siglo pasado. Sin embargo, sus beneficios no son demostrables:
La evidencia en este momento, aunque limitada, apunta a altos niveles de uso dual de cigarrillos electrónicos con cigarrillos normales, no hay ventajas en cuanto a dejar de fumar, y se incrementa rápidamente la iniciación de los jóvenes en el uso de estos dispositivos.
De hecho, el estudio deja claro que las emisiones de los cigarrillos electrónicos "no son meramente vapor de agua inofensivo", y que pueden ser una fuente de polución del aire en interiores. Así pues, y aun con estos datos poco esclarecedores en muchas áreas, no parece que el cigarrillo electrónico sea lo beneficioso que nos quieren vender las grandes de la industria del tabaco.

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